Si eres de esos
chicos que sonríe internamente todo el tiempo y que nunca entiende las razones
que tienen los demás para asumir que estás enojado, entonces esto es para ti.
No puedes evitarlo, parece que tus músculos faciales simplemente funcionan de
una forma diferente: muchas veces andamos caminando por ahí, ya sea comprando, estando en una reunión de amigos,
o simplemente sentado en tu escritorio y
escuchas: “¿te pasa algo?” “¿estás molesto?” “¿dije algo que te molestase?” la
respuesta a todas esas preguntas es siempre la misma: No y luego de un confuso
segundo vuelves a preguntarte si acaso tu rostro lo hizo otra vez: demostramos nuestra felicidad sólo internamente.
1 La gente
siempre cree que estás enojado.
2 Puede que les
parezcas intimidante a algunas personas.
3 Hacer
amigos puede ser un poco más complicado, especialmente si la gente asume que
quizás no te caen bien.
4 Puede que
muchos crean que estás enojado con el mundo.
5 Nunca
faltarán los que te digan que deberías sonreír más, algo que a estas alturas te
vuelve loco.
6 Parece que
no importa la emoción que estés sintiendo, tu cara sólo conoce una forma de
expresarlas todas.
7 A veces, si
tienes que darle órdenes a alguien, puede que no se lo tomen muy bien.
8 La gente
asume que tienes un mal carácter.
9 Sólo
quienes te conocen de verdad saben diferenciar entre tu rostro normal y la cara
que pones cuando estás feliz.
Aunque al menos eso te ayuda a diferenciar
entre quienes demuestran un real afecto por ti y los que siguen sintiendo
demasiado miedo como para acercarse.
Por : Gershwin
Shica
